El nuevo delegado presidencial de la Región de Coquimbo destaca la importancia que tendrán en su agenda los territorios alejados y anticipa su mirada sobre esta área.

 

Una de las ventajas del nuevo delegado presidencial de la Región de Coquimbo, Víctor Pino es que la mayoría de los temas e inquietudes del mundo rural él las abordó a fondo en su labor como diputado, sobre todo la crisis hídrica y la política de desalación.

En entrevista con periodicoeldain.cl destacó la importancia de las comunidades agrícolas y los desafíos de las localidades apartadas.

Su visión es que se debe avanzar en el cooperativismo, sobre todo de los crianceros.

“Sabemos  lo importante que es para nosotros el mundo agrícola y rural cuando vemos principalmente las necesidades de agua que le da el sostén a cada una de las comunidades rurales y animales,  no se puede hacer nada sin agua. Nuestro enfoque estará en ayudar en todo lo posible para tener el recurso disponible. Estamos conscientes que dependemos hoy de las lluvias, pero tenemos que instalar nuevas fuentes de agua y trabajar en la desalación para la zona de La Serena y Coquimbo, el poder liberar el estrés de la cuenca y en vez de ocupar toda el agua del  río Elqui en ambas ciudades, podamos ocupar la desaladora en algún momento. Sabemos que eso es a largo plazo, pero hay que trabajar ahora para que eso se pueda concretar mañana”.

-¿Se podrían concretar proyectos de largo aliento con las mineras que están en el entorno de la Provincia de Elqui y no quedarse solo en la entrega del agua en camiones aljibes?

“Sí, hoy día tenemos una gran oportunidad de reutilizar las aguas del  emisario submarino que tenemos en La Serena y en Coquimbo  que entre ambos vierten al mar cerca de  mil litros por segundo, es una cantidad de agua enorme que nos puede ayudar un montón, principalmente para sus procesos mineros y pensar que en medio hay comunidades por lo que debería haber una responsabilidad social en algún momento como se hacen en otros lugares y enfocado a mitigar el impacto que se desarrolla a través de la minería y la industria  y habría que estar atento para que se pueda cumplir. Hay proyectos relevantes como en Puchuncavi donde se está instalando una desaladora  que abastecerá de agua a la Anglo American Chile en Santiago y cruzará desde la costa de la Región de Valparaíso hasta la Región Metropolitana al interior y en el camino proveerá de agua desalada a varios APR con los cuales hay convenios de apoyo, este tipo de iniciativas necesitamos en la Región de Coquimbo”.

-Usted estuvo  e intervino en la charla del empresario Juan Sutil sobre la carretera hídrica, ¿cree que es el momento de reactivarla y como se podría conectar con la ruralidad?

“La carretera hídrica viene del 2018 y es una iniciativa importante que se debe volver a reestudiar.  Lo que hay que hacer es actualizar la información al 2026, ver cómo están las cuencas desde donde provendría el agua y ver si es factible realizar inversiones de ese tipo para traer de Bio-Bio  hasta Atacama. Es una tremenda inversión”.

DELINEAR UNA ESTRATEGIA REGIONAL

 -¿Cuál  es su mirada  de la ruralidad y cómo evitar fenómenos como la migración campo-ciudad o sacarle provecho al patrimonio histórico y arqueológico de algunos sectores?

“Hay que volver a retomar los contactos con el mundo rural y enfrentar con ellos las problemáticas que existen hoy día. No basta con esta gran obra de la desaladora o utilizar las aguas del emisario submarino, sino que hay que ver qué tenemos a disposición y con qué podemos enfrentar los problemas del día de hoy. No basta con inversiones grandes y ahí entidades como Indap, la CNR y Obras Hidráulicas pasan a cumplir un rol importante. Ahora estamos esperando a los nuevos seremis y direcciones regionales y con  ellos comenzar a delinear una estrategia regional que parta de la delegación presidencial regional y pueda tener un impacto real en la vida de los habitantes de los tres valles”.

-¿Cómo explica que ante el avance tecnológico e internet en la ruralidad se cierren las escuelas o cree que se deberían impulsar internados en pueblos con mayor población?

“Más que propuestas nuestras en estos temas, es el Ministerio de Educación quien lleva la línea de cómo se trabaja en los colegios unidocentes que por lo general son los que están en la ruralidad  y  todas esas situaciones hay que analizarlas puntualmente y se debe hablar con los alcaldes. Hacer un catastro de cuales son los colegios unidocentes que existen y están funcionando y los que se han dado de baja en los últimos cuatro años e ir evaluando  si los jóvenes que participan en estos colegios tienen las oportunidades de estudiar. Lo que no podemos permitir es que los niños dejen de estudiar porque está la posibilidad de hacerlo  y en ello hay que trabajar. Hay que trabajar con educación y los municipios de cada uno de los sectores rurales y hablar con los slep si están constituidos”.

-En el gobierno anterior se intentó avanzar con un proyecto piloto para entregarle resolución sanitaria a algunos crianceros en la ruralidad, ¿se retomará esta iniciativa o  se puede buscar una solución alternativa?

“Si hay algo que ha funcionado es el cooperativismo, cuando las personas se agrupan y empiezan a trabajar juntas hay mejores resultados, cuando están solos cuesta un poco más. Lo hemos visto con el mundo del pisco donde hay un cooperativismo y se ha generado un ecosistema bastante importante que logra subsistir a través del tiempo  y en este mundo de los crianceros quizás se podría revisar en el mediano y corto plazo una política de esa característica. Obviamente como delegado no soy el llamado para establecer políticas públicas, sino que más que hacer gestión sobre lo que tengo y las políticas existentes. Pero, creo que es la oportunidad de que se agrupen entre ellos”.

DESCONOCIMIENTO DAÑINO 

-¿Cómo explica que a pesar de que se avanza en obras de pavimentación en diferentes sectores, las familias se continúan viniendo a la ciudad, faltaría un análisis de lo que hoy es la ruralidad?

“No se conoce mucho en el nivel central lo que se tiene en la Región de Coquimbo. Mi experiencia cuando llegué como parlamentario el 2022 a la Cámara de Diputado es que parlamentarios no sabían que teníamos una cantidad de localidades rurales enormes en nuestra región, sólo se quedaban con La Serena, Coquimbo y Ovalle, Tongoy, Guanaqueros y Valle de Elqui , eso era para ellos La Región de Coquimbo. El desconocimiento de nuestra ruralidad es importante relevarlo y hacerlo presente y en eso hay que trabajar y una vez teniendo los seremis nos colocaremos a disposición que el progreso y crecimiento puedan llegar a todos los habitantes de la Región de Coquimbo puedan ser felices cada día”.

-¿Cuál es el llamado a la comunidades agrícolas y a la ruralidad de la zona?

“Tenemos más de 2 mil comunidades agrícolas y localidades rurales  en la Región Coquimbo y haremos el esfuerzo por estar en la mayor cantidad de lugares. La gente sabe que estuvimos presentes como diputado  y estaremos con mayor razón como delegado presidencial